De Meregildo a Elvin Taveras Durán: Crímenes atroces…


Entregar su vida para llevar vida, aliento y esperanza a los más necesitados a través de las ayudas espirituales y materiales que la Iglesia Católica otorga a las comunidades. Ser parte de la formación humana de los individuos, de su entorno, es una de las tareas primordiales de los ministros de la Fe; (curas, sacerdotes, diáconos, etc…); y que, por las tentaciones a las que son sometidos, no pueden contener el demonio encerrado bajo la sotana, que los mueve a descargar su ira sexo-carnal; pues al no poder satisfacer sus necesidades sexuales, recurren a las golosinas y beneficios que esta acarrea, atracción de l@s niñ@s que luego son violados, asesinados y otros desaparecidos.

La autoridad que constituye la Iglesia en nuestra sociedad, con tal influencia de tele-trasportar nuncios y hacer que diáconos aparezcan en su país de origen; También tiene poder para encubrir otras barbaridades, y que quizá para el caso que nos amerita (el sacerdote Taveras), de contar con altos recursos económicos, como otros, el dinero no hubiese sido problema para encubrir por toda una vida, las violaciones, orgías y una que otra inmoralidad que a largo plazo y con mucha papeleta se pueden sostener.

Hace al menos 12 años se produjo el asesinato de los esposos Joel Alexander Díaz Sarmiento y Yaniris Ruiz Sánchez, por quienes fue condenado a 20 años de reclusión Fray Meregildo Díaz y Díaz, crimen premeditado por éste y un sargento del Ejercito Nacional.

Fray Meregildo que al momento del acontecimiento al parecer llevaba una larga historia de relaciones homosexuales y por un tiempo sostuvo algunas con el joven Joel Alexander Díaz Sarmiento, quien no pudo continuar la misma, y que decidió dar fin a esta relación y llevar una vida normal; fue horriblemente asesinado por el Fray, que no solo cargó con la vida de este, sino que de paso terminó con la de su prometida Yaniris Ruiz Sánchez; que al igual que el caso del joven Fernelis, está el dinero de por medio, obtenido a través del supuesto chantaje, cuyo interés principal era el de acallar las voces de un joven con el cual en determinado momento satisfizo su voraz y pecaminoso deseo carnal al que sus manos no pudieron saciar y terminó buscando en un joven de 16 años, y que ante la posible pérdida de su bien ganada “reputación”, decidió terminar con un futuro promisorio, que no enterró con el asesinato del joven, sino mas bien que había iniciado hace más de seis años.

Comments

comments